Bíblicas


¿Habéis visto el amor de mi alma?

El texto que aparece a continuación es, ni más ni menos, un antiguo bolero, del año de la pera, de un grupo sudamericano llamado Los Panchos. Seguro que habéis oído alguna vez esta canción pues es bastante famosa. (Se escucha si se consigue el disco, o en su defecto se canturrea o lee)
Si tú me dices ven,
lo dejo todo.
Si tú me dices ven,
será todo para ti.
Mis momentos más ocultos
también te los daré.
Mis secretos, que son pocos,
serán tuyos también.

Si tú me dices ven,
todo cambiará.
Si tú me dices ven,
habrá felicidad.
Si tú me dices ven…
Si tú me dices ven…

No detengas el momento,
por las indecisiones,
para unir alma con alma,
corazón con corazón…
Reír contigo
ante cualquier dolor.
Llorar contigo,
llorar contigo
será mi salvación.

Pero si tú me dices ven,
lo dejo todo.
Que no se te haga tarde,
y te encuentres en la calle…
perdida,
sin rumbo,
y en el lodo…
Si tú me dices ven,
lo dejo todo…
No detengas el momento.(Se repite desde aquí hasta el final)

¿A ti no te ha pasado nunca nada parecido?, ¿No has tenido experiencia alguna vez de desear que algo pase, de desear que se acabe el aburrimiento, que alguien te diga: “¡vente a …!”?. ¿No has pasado por algún momento en el que deseas que alguien te invite a algo importante, de querer que te inviten a ir con alguien a algo, a una fiesta, a un paseo, a una actividad que hacen que te mola y a la que no pides que te inviten por vergüenza u orgullo?
Os invito a escribir en un papel, sin poner el nombre vuestro, alguna experiencia vuestra de esto. Y os recuerdo una cosa: no tenéis que poner cosas bonitas sino experiencias reales de estas situaciones. No es un concurso de poesía sino de realismo.
Esta misma experiencia de tener grandes deseos en el corazón de ser felices, de ser llamada, de encontrarse con alguien la tuvo también una mujer del Israel del siglo I. Estaba deseando que algo ocurriera, que alguien le dijera ven. Y esto ocurrió: Alguien llegó y la llamó por su nombre.

Te presento a María Magdalena:
Se trata de un personaje neotestametario. Podemos distinguir tres momentos en su relación con el Señor:
1) Momento inicial. “Si tu me dices ¡ven!”. María Magdalena aparece relativamente poco en los evangelios. Pero cuando aparece es una mujer loca, una mujer loca por el Señor Jesús. Es legítimo y conveniente preguntarse porqué está loca, ¿qué le ha ocurrido?, ¿qué le hace actuar así?. A responder la pregunta puede ayudarnos un texto del evangelio:
“Y aconteció tras esto que él andaba de ciudad en aldea proclamando y anunciado la buena noticia del Reino de Dios. Con él iban los doce y algunas mujeres que habían sido sanadas de espíritus malos y de enfermedades: María, que se llamaba Magdalena, de la que habían salido siete demonios…” Lc 8,1-2
Ha ocurrido una novedad, una sorpresa, un acontecimiento que la ha dejado alucinada, que, en definitiva, la ha liberado. Los evangelios no nos narran el acontecimiento explícitamente, pero nos dan una referencia de ese acontecimiento
2) El tiempo de los dichos y las palabras del Señor. “Lo dejo todo” Su amor hacia el Señor es fortísimo. Por él lo deja todo y va con él por los caminos. María permanece junto al Señor antes de los duros momentos de pascua. Permanece con él y va con él por el camino, oyendo sus palabras y viendo sus actos salvadores. ¿Por qué permanece?, ¿qué le llama la atención de Jesús?, ¿qué mantiene su fe?. En otros textos evangélicos aparece María acompañando al Señor. Vamos a ver uno:

“Entre ellas estaban María Magdalena, María la madre de Jacobo y de José, y la madre de los hijos del Zebedeo”. Mt 27,56

3) En los acontecimientos pascuales y después. “Será todo para ti” El amor de María a Jesús es tan grande que le lleva a permanecer junto a él incluso en los duros momentos de la pascua. Su vida ya no es suya: vive dándole todo a él. Está presente en los momentos finales hasta el final, a pesar de las dificultades, del miedo, del dolor. La vemos en el calvario, preocupada del cuerpo del Señor, preocupada también de dónde lo ponen, de cómo lo entierran, del embalsamamiento, de qué pasa con él…:

“También había algunas mujeres mirando de lejos, entre las cuales estaban María Magdalena, María la madre de Jacobo el menor y de José, y Salomé” Mc 15, 40
“María Magdalena y María madre de José miraban dónde lo ponían”. Mc 15,7
“Estaban allí María Magdalena y la otra María, sentadas delante del sepulcro”. Mt 27, 61

“Cuando pasó el sábado, María Magdalena, María la madre de Jacobo, y Salomé, compraron especias aromáticas para ir a ungirlo”. Mc 16, 1
“Pasado el sábado, al amanecer del primer día de la semana, fueron María Magdalena y la otra María a ver el sepulcro”. Mt 28

Pero lo más grande de su vida fue el gran regalo de amor que Dios la hizo a ella, como regalo a un amor tan fiel y entregado. La hizo testigo de la resurrección y anunciadora de ésta a sus hermanos en la fe:

“[10] El primer día después del sábado, María Magdalena fue al sepulcro muy temprano, cuando todavía estaba oscuro, y vio que la piedra que cerraba la entrada del sepulcro había sido removida. [2] Fue corriendo en busca de Simón Pedro y del otro discípulo a quien Jesús amaba y les dijo: «Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto.» [11] María se quedaba llorando fuera, junto al sepulcro. Mientras lloraba se inclinó para mirar dentro [12] y vio a dos ángeles vestidos de blanco, sentados donde había estado el cuerpo de Jesús, uno a la cabecera y el otro a los pies. [13] Le dijeron: «Mujer, ¿por qué lloras?» Les respondió: «Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto.»

[14] Dicho esto, se dio vuelta y vio a Jesús allí, de pie, pero no sabía que era Jesús. [15] Jesús le dijo: «Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?» Ella creyó que era el cuidador del huerto y le contestó: «Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo me lo llevaré.»

[16] Jesús le dijo: «María». Ella se dio la vuelta y le dijo: «Rabboní», que quiere decir «Maestro». [17] Jesús le dijo: «Suéltame, pues aún no he subido al Padre. Pero vete donde mis hermanos y diles: Subo a mi Padre, que es Padre vuestro; a mi Dios, que es vuestro Dios. »

[18] María Magdalena se fue y dijo a los discípulos: «He visto al Señor y me ha dicho esto. »”. Jn 20,1-18

Preguntas:

¿Por qué crees que la Magdalena cambia de vida?, ¿Qué ha pasado en su vida?

¿Por qué La Magdalena ama tanto al Señor?

¿Cuál es el acontecimiento más importante de la vida de la Magdalena?

¿Qué le pide el Señor a ella?

Releyendo la canción de Los Panchos, ¿crees que la Magdalena hubiera podido cantar esa canción si hubiera sabido lo que le iba a ocurrir en su vida?. ¿Qué par de frases crees que le pegan más a la historia de su vida? (elige dos que te llamen la atención)

Es un testigo del amor de Dios y quiere llevarte hasta él
Los seres humanos hemos sido hechos por un designio amoroso de la Trinidad, estamos en relación con ella. Dios no nos da una vida neutra, sin horizonte, sin finalidad, sino que él habla con nosotros y nos llama a responder a su llamada de amor con una respuesta de amor. Esto es la vocación. Pero podemos distinguir más concretamente la vocación, mostrando qué llamadas Dios nos hace:

Todo hombre está llamado a la vida divina y a la comunicación con Dios, a la santidad La humanidad entera, todos nosotros, fruto de un designio amoroso de Dios, estamos llamados a unirnos a él, a ser elevados a la vida de Dios. Esto es participar de la amistad con Dios, algo que, si bien se piensa, es inaudito para tantos hombres. Sin embargo estamos llamados a ver a Dios, aunque no podemos realizar esto sin la condescendencia de Dios, que se da a sí mismo, permitiéndonos vivir con él y junto a él, siendo hijos en el Hijo. Él nos llama a todos a ser perfectos como el Padre de los cielos es perfecto, es decir, a la santidad.

Dentro de este designio amoroso general, cada uno estamos especialmente llamados a un “estado”, es decir, a realizar esa santidad y amistad con Dios de un modo concreto, específico de cada uno.
Matrimonio: Es una llamada de Dios a compartir nuestra vida con otra persona. Esta unión no es sólo una unión natural, sino además un sacramento del amor de Cristo que se entrega a su Iglesia. Como el amor de Cristo es fecundo y creador así el matrimonio cristiano, fundado sobre el amor, está abierto a la fecundidad y al don de los hijos.

Los laicos cristianos tienen la misión de hacer presente el reino de Dios entre los hombres, con su testimonio de fe, de esperanza y de caridad. Su acción santifica el mundo del trabajo, la educación, la sociedad civil. Es una altísima y santa vocación.
Sacerdocio: Algunos hombres, son llamados por Dios a ejercer ministerialmente en la Iglesia el sacerdocio de Jesucristo, representándole y reactualizando su misión hoy. Son llamados a enseñar al pueblo de Dios, alimentándolo con la palabra de Dios y la doctrina de la Iglesia. Están llamados a santificar al pueblo santo de Dios con los sacramentos y especialmente con la eucaristía y el sacramento de la reconciliación. Por último están llamados a dirigir al pueblo de Dios, guiándolo por los caminos de la caridad, discerniendo los carismas que el Espíritu esparce por doquier.
Vida consagrada: Algunos hombres y mujeres sienten una llamada de Dios a entregar la vida a Dios y a sus hermanos, siguiendo a Jesucristo en celibato, obediencia y justicia, viviendo los mandatos evangélicos con radicalidad. Dentro de este grupo hay gran cantidad de carismas: vida contemplativa, vida activa: enseñanza, ancianos, enfermos, etc. Una vida entregada en servicio a Dios y a los hermanos de este modo concreto, de radicalidad evangélica según el carisma especifico.
Y bien, ¿Cuál es la vocación de María Magdalena?. Es una vocación a la santidad, a la vida de santidad y unión con Dios, como todos los seres humanos, pero, concretamente, aunque no sabemos exactamente su estado, sí sabemos que Jesús le confió una misión especial: anunciar a los apóstoles la resurrección de Cristo. De hecho la oración colecta de la misa de la fiesta dice: ” Cristo, tu unigénito, confió, antes que a nadie, a María Magdalena la misión de anunciar a los suyos la alegría pascual”. Con lo cual se resalta que es un testigo privilegiada de la resurrección, antes aun que los apóstoles.

Para que le conozcas y goces de su amistad
Vamos a orar ahora a Dios, de la mano de María Magdalena, esa mujer sanada, libertada y llamada por Cristo.
Canción: VEN Y SÍGUEME (C. Erdozain) (Folleto y casete: “Cristo Libertador”, ed. Paulinas, colección “Cantando al Señor”)
TÚ, SEÑOR, ME LLAMAS,
TÚ, SEÑOR, ME DICES:
“VEN Y SÍGUEME”
SEÑOR, CONTIGO IRÉ.
SEÑOR, CONTIGO IRÉ.

Dejaré en la orilla mis redes,
cogeré el arado contigo, Señor;
guardaré mi puesto en tu senda,
sembraré mi palabra en mi pueblo,
y brotará y crecerá.
[Señor, contigo iré.]
Dejaré mi hacienda y mis bienes,
donaré a mis hermanos
mi tiempo y mi afán;
por mis obras, sabrán que Tú vives,
con mi esfuerzo, abriré nuevas
sendas de unidad y fraternidad.
[Señor, contigo iré.]

Texto bíblico:
“Y andando Jesús junto a la mar de Galilea, vio a dos hermanos, Simón, que es llamado Pedro, y Andrés su hermano, que echaban la red en la mar; porque eran pescadores. Y les díce: Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres. Ellos entonces, dejando luego las redes, le siguieron. Y pasando de allí vio otros dos hermanos, Santiago, hijo de Zebedeo, y Juan su hermano, en el barco con Zebedeo, su padre, que remendaban sus redes; y los llamó. Y ellos, dejando luego el barco y a su padre, le siguieron. Y rodeó Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.”

Dejamos unos minutos de silencio
Preces:(coger estas u otras que os gusten más o añadid)
Danos Señor la luz necesaria para conocer tu voluntad y fuerza para seguirla.
Te lo pedimos, Señor

Te pedimos Señor por todos nosotros, para que sabiendo lo que nos pides, a ello nos lancemos con generosidad Te lo pedimos, Señor , conserva y sostén a tus hijos que te siguen en los diversos estados de la vida cristiana.
Te lo pedimos, Señor

Haznos dóciles a tu voluntad de salvación para todos, pues en seguirte a ti, creador de todo bien, está el gozo pleno y verdadero.
Te lo pedimos, Señor

Oración final:

Señor Dios nuestro: Cristo, tu unigénito, confió, antes que a nadie, a María Magdalena la misión de anunciar a los suyos la alegría pascual; concédenos a nosotros, por la intercesión y el ejemplo de aquella cuya fiesta celebramos, anunciar siempre a Cristo resucitado y verle un día glorioso en el reino de los cielos. Por Jesucristo Nuestro Señor

Y ahora ¿tú que dices?

Esta experiencia de María con el Señor no es sólo una oferta para María. También nosotros estamos llamados a una vocación cristiana específica que hemos de descubrir y seguir. Para ello es necesario que asumamos algún pequeño compromiso, en la línea de descubrir la vocación. Es bueno que escojamos alguno y digamos cada uno el suyo.

Por ejemplo (os propongo algunos aunque podáis escoger otros): Comprometerse a rezar todos los días un ratito con los textos del evangelio pidiendo al Señor que nos ilumine, hablar con alguien más experimentado que pueda orientarnos a conocer cada vez más nuestro camino (acompañamiento espiritual), pedir a la Delegación de Pastoral de Vocaciones que nos hable da la vocación más en profundidad…

María Magdalena: Guía del catequista

La catequesis que vamos a realizar tiene como objetivo presentar la vocación cristiana en general, y las posibilidades que hay en las vocaciones particulares. Es una catequesis eminentemente vocacional, que busca primariamente que se reconozca como algo importante el hallar y vivir la vocación propia de cada uno.
Para ello tomamos como base una vocación concreta del NT: La Magdalena y seguimos una metodología en cinco puntos, que detallo pormenorizadamente a continuación:

Sección sin título:

Aquí se presenta el tema con una canción, escogida por sus claras resonancias vocacionales. En realidad en la experiencia del enamoramiento que se narra en ella hay muchas cosas análogas a la experiencia de la vocación que se da en la realidad. Se trata de cantar la canción o escucharla si es posible hallar la canción en algún disco del abuelo. Si no, ¡valor y al toro!, se puede cantar o al menos leer bien, despacio y vocalizando.

Hay que caer en la cuenta de las frases que evocan la vocación, incluso enfatizándolas en la lectura o canto, para que luego nos sirvan de base para iniciar un diálogo

Después se pretende poner en relación la canción y el contenido con la vida de los chavales, buscando algo que sea análogo en su propia vida. Buscamos suscitar el recuerdo de experiencias en las que la gente haya mascado un deseo de algo más grande que lo que vive y tiene, como se ve en el texto, para luego identificar el deseo con posibles soluciones (el viejo truco). Por eso saber motivar estas experiencias y crear la confianza para que las cuenten es vital.

Para evitar los típicos cortes, risitas y bufonadas se les pide que lo escriban en un papel, pues garantizando el anonimato tal vez se abran más.
Con el cúmulo de deseos suscitado y escrito en papeles, se procede leer (el catequista puede añadir el suyo) y se da un paso más allá: Estas cosas le pasan a todo el mundo, a nuestro personaje también. Cristo se cruzó con ella y simplemente ocurrió.

Así damos acceso a la siguiente sección:
Te presento a: María Magdalena

Esta es una parte más cognoscitiva, en la cual prima más el aspecto de los conocimientos. Aquí queremos que los chavales conozcan mínimamente la experiencia real de esta excelente mujer. Por eso se basa todo en textos bíblicos donde aparece ella y donde se ve su experiencia de amor con el Señor.

Para mantener la relación con la canción he mantenido un cierto paralelismo de frases con la canción de los Panchos, ya que nos interesa que todo tenga unidad, de modo que no parezca una catequesis atomizada, sin unidad.

Esta sección quizá es demasiado larga, por lo que puede ser acortada y simplificada, pero manteniendo dos polos: a) María es sanada de los demonios y esa experiencia la llena de amor al maestro y b) María es testigo privilegiado y único de la resurrección. Estos dos datos son inamovibles pues, si se retiran, se difumina el rostro bíblico, tan vivo, de María.

Queremos que los chavales sepan quien era y qué le pasó, de modo que entiendan que a ellos les puede pasar también y que la vocación no machaca la vida de la gente sino que da vida. Estas dos ideas son centrales y hay que machacarlas todo el rato sin miedo a ser pesados. Pocas ideas pero remarcadas y bien presentadas son base del éxito.

Las preguntas finales de la sección quieren aclarar la vida de la Magdalena, haciendo caer en la cuenta a los chicos de que lo que le pasó cambio su vida y también remarcando y buscando la relación de la vida y milagros de esta mujer con la letra de la canción. Con estas preguntas queremos poner claramente ante los ojos de los chicos la vida trasformada y plenificada de esta mujer

Es un testigo del amor de Cristo y quiere llevarte hasta él:

Esta parte está para hacer una radiografía de las vocaciones, de modo que los chavales conozcan como se puede servir a Dios y a los hombres en la vida y no sólo que se puede y se debe servirlos.

En primer lugar se habla de la vocación que todos tenemos a la filiación divina, a la unión con Dios y por tanto a la santidad. Se habla de la vocación universal de todo hombre. Hay que aclarar que esta es una vocación universal, para todos los hombres y no sólo para unos pocos. Aclarar esto es importante pues si no muchas veces la gente cree que lo de ser santos es cosa de gente rara que pone los ojos en blanco y de ninguna manera es así.

El segundo bloque de vocaciones son las vocaciones específicas, presentadas sencillamente. Creo de veras que la menos perfilada es la religiosa, por ser más amplia en cuanto a concreción y menos habitual quizá.

El objetivo de esta sección es lograr que conozcan la importancia de la vocación universal y las específicas-particulares.

Se puede completar la información aducida con la doctrina del catecismo del la Iglesia católica y con el Vaticano II.

Para que le conozcas y goces de su amistad

La oración es el momento de meter todo esto en el corazón. Ofrecemos un posible esquema para esta oración:

   Canción (que se puede cambiar por otra de temática vocacional si no se sabe).

   Texto de Mateo sobre la vocación de los apóstoles. Se podrá usar también el texto del cantar de los cantares 3, que es citado libremente en Jn 20, 13. Allí se pone en          relación a la amada del Cantar con María

   “Por las noches busqué en mi lecho al que ama mi alma;

   Lo busqué, y no lo hallé.
   2 Y dije: Me levantaré ahora, y rodearé por la ciudad;

   Por las calles y por las plazas
   Buscaré al que ama mi alma;
              Lo busqué, y no lo hallé

              3 Me hallaron los guardas que rondan la ciudad,
              Y les dije: ¿Habéis visto al que ama mi alma?
             4 Apenas hube pasado de ellos un poco,
                Hallé luego al que ama mi alma;
             Lo tomé, y no lo dejé

Se deja después un silencio según capacidad del auditorio.

Preces, proponemos algunas que pueden ser cambiadas o ampliadas pero es un buen momento
para rezar por todas las vocaciones y por que cada uno descubra y viva su propia vocación.

Oración de la fiesta litúrgica del 22 de Julio.

Canto breve, si se juzga oportuno

Y ahora, ¿tú que dices?
Esta sección busca concretar un propósito para los chavales en este camino personal de descubrir la vocación. Los objetivos que yo he puesto allí son elevados pero accesibles si hay interés. Algo muy importante es que oren y que se dejen ayudar por alguien más experimentado en estas lides que ellos. Se pueden proponer otros objetivos para el grupo como visitas a religiosos/as, seminarios (el de la diócesis os acogería con todo cariño). Puede también compararse alguna vocación con la de María como actividad complementaria. La Delegación de pastoral vocacional está dispuesta a buscar a alguien que de testimonio de la vocación.