Vida de Santos y ejemplos de vida cristiana


P. AGUSTÍN MARÍA DEL SANTISIMO SACRAMENTO C. D. 

(Adoración Nocturna)

CRONOLOGÍA

1828: 10 de noviembre nace en Hamburgo

1831: primer concierto en Altona

1832: alumno de Liszt, y conciertos por toda Europa

1835: profesor de piano en el conservatorio de Ginebra como ayudante de Liszt

          mes de mayo conversión

          28 de agosto bautismo

          8 de septiembre primera comunión

          23 de octubre ingresa en las Conferencias de S. Vicente de Paúl

          3 de diciembre confirmación

1848: 6 de diciembre primera vigilia de la Adoración Nocturna, fundada por él

1849: funda la adoración nocturna en otros dos lugares

          15 de julio postulante del Carmelo de Agen

1850: 7 de octubre profesión religiosa

1851: 6 de enero diacono

1852: 19 de junio bautiza a su hermana

1853: le encargan fundar en Bigorre el Carmelo

1855: 7 de  julio funda la Adoración Nocturna en Carcasona

          en diciembre muere su madre

1856: 2 de septiembre inaugura la iglesia carmelita en Bagneres

          enviado a fundar el Desierto de Tarasteix

1857: enviado a fundar en Lión

1860: prior del convento de Lión

1861: muerte de su padre.  Poco antes se reconcilia con él, perdonándole entre otras cosas que se hiciera católico

          8 de diciembre le entregan una carta, tal y como el santo cura de Ars le había anunciado, comunicándole la conversión a última hora de su madre

1862: viaja a Londres para fundar el Carmelo

1863: funda la Adoración Nocturna en Londres

1870: es nombrado primer Definidor y maestro de novicios

         en noviembre va a Spandau para ayudar a los soldados franceses prisioneros

1871: 20 de enero muere contagiado de viruela

Vida del fundador de la Adoración Nocturna como obra de seglares: Hermann Cohen, después P Agustín María del Santísimo Sacramento, C D.

DATOS HISTÓRICOS 

Nació el 10 de noviembre de 1820 en Hamburgo, de familia israelita, que desde hacía siglos, habitaba en esta ciudad. Los Cohen ocupaban, en ella, un lugar preeminente, por su fortuna e inteligencia aplicada a los negocios; descendían del gran sacerdote Aarón, de la tribu de Leví, consagrada al servicio del templo de Jerusalén (Cohen en hebreo significa sacerdote).

Recibió esmerada educación en un colegio protestante, donde tuvo que sufrir a causa de su religión. Hermann procuró tomar el desquite en seguida a base de esfuerzo, y no tardó en eclipsar a sus compañeros con sus éxitos académicos.  El éxito y la vanidad iban de la mano de la vanidad y pronto fue su compañera íntima.  A los 4 años y medio pidió a su madre, que nada le negaba, empezar los estudios de piano.  A los 6 tocaba todas las óperas en boga y comenzó con sus propias inspiraciones.  A los 9 estaba en disposición para hacer 3º curso en el instituto, donde todos los chicos superaban los 14.  A nivel medico se pensó que podía ser excesivo, ante lo que se aconsejó un año sabático, que dedicó a tomar lecciones de piano.  Tuvo como maestro un hombre que le introdujo, además del piano, en otros campos.  Con él comprendió que todo artista podía llevar una vida desordenada y caprichosa, nadie diría nada.  De su mano vivió la admiración y justificación a los caprichos y placeres, mientras su casa era, “como hormiguero en que se iba y venía: mercancías por todas partes, por todas gente que contaba dinero y la sola diferencia que yo veía entre estas gentes atareadas no estaba indicada más que por la cuantía de la fortuna a la que se rendían todos los honores"

Nos encontramos con un niño de 9 años, sin otra orientación familiar que no sea el dinero, y sin formación religiosa profunda; en Alemania las corrientes filosóficas habían hecho lait el judaísmo, y por otro lado solo podía tener odio hacia los cristianos, Todo esto unido a lo que hemos comentado de su maestro.

En estas circunstancias, la vida asesta un duro golpe a los negocios y su padre aún se sume más, si cabe, en los negocios. Entre tanto Hermann acompaña a su maestro en unos conciertos que desembocan en deseos de ir a Paris: "Éxitos, dice, honores, la celebridad, los placeres en que los artistas pasan parte de su tiempo, los viajes, las aventuras, todo ello se pintaba con colores rosados en mi imaginación, extraordinariamente desarrollada para mi edad".

Como niño, amante del dulce, estuvo a punto de romper su carrera artística al meter la mano en un tarro de cristal roto, que contenía confitura, y hacerse un buen corte en el dedo índice.  Como artista los éxitos se sucedían: Hanover, Cassel, Francfort, Meetz... Al llegar a Paris, había que buscar profesor para Hermann: Chopín, Zimmermann, y Liszt, le conocieron.  Liszt, que tenía 22 años, así que hubo escuchado la interpretación al piano de Hermann, con 12 años, no supo vivir sin su alumno preferido. De su mano empezara a recorrer el mundo de la aristocracia, los pensadores y filósofos del momento.  Los aplausos, junto con las caricias, a un niño que tan tiernamente interpretaba, se mezclaban: unos le cogían en brazos, otros le besaban.... todos se disputaban su rostro para la pintura y escultura, y los periódicos su fama.  Pasó a ser el pequeño Puzzi para todos, nombre que llegó a ser su mejor pasaporte en toda Europa.

Su madre y hermanos le habían acompañado a Francia.  En casa solo se vivía para Hermann: "ahora compone, silencio", "ahora duerme", "ahora interpreta”.  A veces una salida de Hermann costaba más que la comida de toda la familia durante todo el día y se hacían necesarios grandes esfuerzos.  Vestía con gusto.  Su amistad con Jorge Sand le dio aún más fama: "¿Formó el cielo alma más bella, más inteligente, más exquisita, figura más interesante que la de nuestro Hermann o mejor que la de nuestro Puzzi?" escribía a Liszt.

Sin embargo en medio de tanta fiesta, tanto elogio, y triunfo Hermann no era feliz.  Su amor propio parecía satisfecho, pero le invadía la tristeza, y pronto pasó a olvidar el piano.  Como Liszt marchara a Ginebra, Hermann no encontró otra salida que llorar hasta ser admitido por Liszt para acompañarle.  Allí entre los dos se hicieron cargo del Conservatorio, Liszt de los alumnos más aventajados y Hermann de los demás.  Hablamos de un niño de 13 años.

Las clases le proporcionaran dinero y el dinero placeres.  Los salones que visitaban se adornaban con libros.  Compartían espacio en estos salones la Imitación de Cristo con Rabelais, Bossuet con Lamennais, La Biblia con Moliere... En las tertulias se envilecían las virtudes, se mofaba la honradez, y profesaban las más descabelladas doctrinas y las máximas más falsas.  En una de tantas reuniones, que se prolongaban hasta el amanecer, empezó  su pasión por el juego de azar.

Se suceden las ciudades Paris Londres, Venecia... y en todas encuentra la misma soledad, que parece perseguirle. .

Murió por contagio de viruela al atender a un soldado en Spandau el 20 de enero, dejando verdadero rastro de amor a Cristo, a los hombres sus hermanos y a la orden Carmelita, sin por ello olvidar jamás la Adoración Nocturna.  Bautizó a varios miembros de su familia y otros muchos israelitas. Su padre, poco antes de morir, le perdona los tres pecados más graves de su vida: Hacerse católico, haber inducido a su hermana al catolicismo, y haber bautizado a un sobrino, niño de 7 años.

CONVERSIÓN 

Un viernes del mes de mayo de 1847, estando en Paris, el príncipe de la Moscowa le rogó que le reemplazara en la dirección de un coro de aficionados de la iglesia de S. Valeria en la calle Borgoña.  Allí le esperaría Dios de la forma que menos se podía imaginar Hermann.  En el acto de la bendición "una extraña emoción como de remordimiento de tomar parte en la bendición, en la cual carecía absolutamente de derechos de estar comprendido, sin embargo la emoción era grata y fuerte, sentía un alivio desconocido".  Volvió a la iglesia los días siguientes y siempre en el momento en que el sacerdote bendecía con la custodia, a los fieles arrodillados, experimentaba la misma sensación "sentía un escalofrío a pesar mío y hubiera derramado abundantes lágrimas de no ser el respeto humano".  No sabía cómo explicar estas emociones desconocidas, extraordinarias, y poderosas, que se apoderaban de él, siempre en las mismas circunstancias.  El 8 de agosto, estando en misa, en el momento de la elevación, sintió de pronto brotar a través de sus párpados un diluvio de lágrimas, que no cesaban de correr abundantemente.  "Recuerdo haber llorado en mi infancia, pero jamás conocí lagrimas parecidas". "¡Oh instante adorable en que se recibe esta libertad!...!Gracias Dios mío, por haberme liberado pies y manos!... Rompiste mis cadenas (Sal 115,7)...Si, queridos hermanos, lo he experimentado, y quiero que mi dolorosa experiencia os sirva de saludable aviso.  Nací, he vivido en el estado de pecado original, sin ser rescatado por el bautismo! Toda mi vida no fue sino tentación y combates!. Apenas había abierto los ojos a la razón, cuando mi razón, insuficiente para conocer el verdadero bien, y mi voluntad, demasiado débil para seguir las inspiraciones secretas de mi conciencia todavía recta, se fijaron apasionadamente en los bienes corruptibles. Y estas pasiones se acrecentaron con la edad y me devastaron el alma y me asolaron el corazón y llevaron el desorden a todo mi ser moral... ¡y no hice más que acumular error sobre error, ignorancia sobre ignorancia, utopía sobre utopía!" "Quise adquirir la gloria... y no hice otra cosa que acumular decepción tras decepción, despecho tras despecho, amargura tras amargura!" "Quise ser amado... y no acumulé sino vanidad sobre vanidad, disimulo sobre disimulo, seducción sobre seducción!" "Queriendo satisfacer mis inmensos deseos de poseer y gozar, no hice sino acrecentar un ardor devorador..." "¿Como Dios mío no te cansaste de esperarme?  Porque me habías otorgado algún talento para un arte a menudo fútil y porque los hombres tiñan la amabilidad de echarme la limosna de sus aplausos y embriagarme con el humo de su incienso halagador...” “Jesús y María me han atraído hacia sí.  Maria me ha conducido a Jesús, Maria me ha dado a Jesús. Ella me ha dado la Eucaristía, y la Eucaristía me ha enajenado el corazón, y la Eucaristía ha proyectado dentro de mí un atractivo tan maravilloso que no he querido vivir más que para Jesús y María... Quisiera comulgar a cada instante de la vida... No hay sino esto que sea bueno y tenga dulzura para el alma".  "Tan solo conozco un día que sea más hermoso que el día de la primera comunión, y es el de la segunda comunión, y así sucesivamente."

Pasó el mes de mayo y tomó contacto con el abate Legrand quien se ocupó de él, día a día, con tanto cariño y respeto, como nunca hubiera imaginado ya que para él, los curas eran personas poco afables, castigadoras, y con tendencia a la excomunión y al infierno.  De su mano aprendió el arte de orar, mientras iba fortaleciendo el corazón e instruyendo la inteligencia.  Los días hasta el bautismo se le hacían eternos y más aún la imposibilidad de recibir al Señor en la Comunión.

Por fin es fijado el día del bautismo: 28 de agosto, fiesta de S Agustín.  Este sería su nuevo nombre desde ahora. La primera Comunión llega el 8 de septiembre, natividad de Nuestra Señora.

Hermann es todo un cristiano: tendrá que luchar con el respeto humano, con muchas críticas, contra la oposición de su familia, con... sus propias deudas, contraídas en el juego. (Dos años le costó pagar cuanto debía, trabajando mucho y ahorrando más) El camino de oración y virtud ya no dará marcha atrás en toda su vida sino para darse cada día más al servicio del Señor.

APOSTOLADO 

Una de sus costumbres era pasar largos ratos de adoración junto a Jesús Sacramentado, le gustaba dejarse llamar "el convertido de la Eucaristía" y su deseo más profundo era "ser el apóstol de la Eucaristía"

Una noche estando en un convento de Carmelitas en adoración, y llegada la hora de cerrar la hermana tornera le insta a que deje el lugar a lo que se opone diciendo "cuando las que están en el coro se retiren lo haré yo" "pues no lo harán en toda la noche" Esta frase prendió fuego en un tronco ya propicio y no dudó en visitar a su amigo Monseñor de la Bouillerie, quien le formó la esperanza de poder adorar en la noche si había número de caballeros suficientes.  El 6 de diciembre de 1848 en el santuario de nuestra Señora de las Victorias se celebraba la primera vigilia.  Empezaba la Adoración Nocturna como obra de la iglesia para laicos con el fin de acompañar y reparar las ofensas a Jesús Sacramentado, a lo largo de toda la noche.

Pocos años más tarde le vemos de Carmelita descalzo, lo que fue para él motivo de cercanía a Cristo y a los hermanos.  En los innumerables sermones que por obediencia le tocó pronunciar, en los ejercicios que dirigió, en los conventos que abrió en toda Europa... estaba presente la Eucaristía como primera medida. Había hechos los votos propios de pobreza castidad y obediencia que cumplía rigurosamente y junto a ellos había añadido dar su vida por la Eucaristía. Cristo presente en la Eucaristía era el sentido de su vida. 

"Pudiera comulgar a cada instante de la vida... No hay sino esto que sea bueno y tenga dulzura para el alma" “¡... os invito a todos a este banquete! Desde que mis labios lo probaron, cualquier otro alimento me parece insípido.  JÓVENES DEL MUNDO, conozco vuestros placeres engañosos, conozco vuestras lucidas reuniones, que brillan un instante y luego se empañan de mortal tristeza; conozco todo lo que perseguís, pues he saboreado todos vuestros gozos, y os lo certifico, ...no dejan tras ellos más que desengaño y cansancio. .... Desde que resolví buscar la luz en el sagrario, toda la sabiduría del mundo me resulta una locura patente.  Desde que me siento a la mesa del Cordero, me parecen envenenados todos los festines.  Desde que hallé este puerto de salvación, con dolor os considero en medio del océano azotados por multitud de tormentas, y tan solo puedo hacer una cosa y es haceros señal con la mano para llamaros, para atraeros al puerto y guiaros hacia él... Ved que tengo derechos para ofrecerme como piloto, puesto que durante mucho tiempo he surcado los mares por los que navegáis, en ellos he aguantado muchos temporales, y me he visto tantas veces maltratado por los huracanes.  Así pues si queréis, os guiaré, con la ayuda de la estrella polar, yos mostraré el camino de la felicidad".

"Quisiera que la Eucaristía fuera para su alma un hogar, una holgura en que pudiera meterse, para salir nuevamente de ella inflamada de amor y generosidad..."

CELEBRACIÓN

 I. Reflexión:

¿Cuál es la actitud de Hermann antes de la conversión y después?

¿Tiene que superar dificultades después de la conversión?

¿Busca ayuda en las personas que le rodean?

¿Dónde encuentra la fuerza para continuar en el camino de la fidelidad al Evangelio?

¿Qué virtudes, deduces de su biografía?

¿Qué te dice a ti personalmente la figura de Hermann?

II. Texto "Escucha Israel los mandatos que te dan vida.  Pon atención en aprender a  discernirlos” (Bar 3,9)

“¡Que felicidad, que hermosura! El trigo hará florecer a los jóvenes y mosto a las doncellas"(Zac 9,17)

"Me preparas un banquete para envidia de mis adversarios perfumas con ungüento mi cabeza y mi copa rebosa"(Sal 22,5)

"Mi mano estará siempre con él mi brazo lo fortalecerá"(Sal 88,21)

 Amplía tu oración con los textos:

(Sal 62,2-9)

(Jn 6, 48-51)

(Jn 6, 54-59)

III. Silencio

IV. Revisión de vida:

¿Eres feliz con la vida que llevas actualmente?

¿Cómo escuchas la Palabra de Dios cada domingo?

¿Reconoces en Ella la voz de la Vida que te busca y te ama?

¿Te acercas a la Eucaristía con frecuencia?  Cómo la recibes ¿con gratitud y reconocimiento de que en Ella está el mismo Jesús?

          ¿Has pensado que Jesús está esperando tu visita en el Sagrario y desea verte, escucharte, y charlar contigo? ¿Le visitas con frecuencia, aunque solo sea para decirle: buenos días Señor?

¿Cuentas con Él en tu vida? ¿Cómo podrías contar más con Él? ¿Sabes a quien pedir ayuda para encontrar a Cristo en su Palabra y en la Eucaristía? ¿Cómo llevarías a los demás la alegría recibida a través de la Eucaristía?

¿Acudes a María con frecuencia, como madre que te acerca a su Hijo?

Texto:

"El que busca la felicidad busca a Cristo" Juan Pablo II

V. Oración

"Oh Jesús iEstoy débil, soy pobre, siento hambre y sed, estoy enfermo.  Necesito una fuerza que venga de arriba para sostenerme y Tú eres el pan que hace fuertes.  Necesito un cobijo para guardarme y Tú eres la casa de Dios, el pórtico del cielo.  Necesito una medicina para curar mis heridas en el alma y Tú eres la salud.  Me siento perseguido y eres una coraza para defenderme.

María, madre del silencio, de la escucha, y de la Palabra, se nuestra guía, llévanos hasta tu Hijo, quédate con nosotros, acompáñanos hasta el final del camino.

     VI. Canción del testigo

Tú, Señor, me llamas, Tú, Señor, me dices:

“Ven y sígueme, ven y sígueme.”

Señor, contigo iré. Señor, contigo iré.

Dejaré en la orilla mis redes,

cogeré el arado contigo, Señor:

guardaré mi puesto en tu senda,

sembraré tu palabra en mi pueblo,

y brotará y crecerá.

Dejaré mi hacienda y mis bienes,

donaré a mis hermanos mi tiempo y mi afán;

por mis obras sabrán que tú vives;

con mi esfuerzo abriré nuevas sendas

     de unidad y fraternidad.