Jornadas mundiales de Oración por las Vocaciones-Vigilias


¡QUÉ BUENO CAMINAR CONTIGO!

El cuarto Domingo de Pascua nos presenta el icono del Buen Pastor que conoce a sus ovejas, las llama por su nombre, las alimenta y las guía. Hace más de 50 años que en este domingo celebramos la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones.

            Esta Jornada nos recuerda la importancia de rezar para que, como dijo Jesús a sus discípulos, «el dueño de la mies… mande obreros a su mies» (Lc 10,2).

            Jesús nos dio este mandamiento en el contexto de un envío misionero: además de los doce apóstoles, llamó a otros setenta y dos discípulos y los mandó de dos en dos para la misión (cf. Lc 10,1-16). Efectivamente, si la Iglesia «es misionera por su naturaleza» (Conc. Ecum. Vat. II, Decr. Ad gentes, 2), la vocación cristiana nace necesariamente dentro de una experiencia de misión.

            Así, escuchar y seguir la voz de Cristo Buen Pastor, dejándose atraer y conducir por él y consagrando a él la propia vida, significa aceptar que el Espíritu Santo nos introduzca en este dinamismo misionero, suscitando en nosotros el deseo y la determinación gozosa de entregar nuestra vida y gastarla por la causa del Reino de Dios.

Del mensaje del Papa  para este año

Monición de entrada

Procesión de entrada

San Benito.                                       Fundador de la orden de san Benito.

Santa Teresa de Jesús.                    Orden de Nuestra Señora del Carmelo.

San Agustín.                                     Orden de San Agustín.

San Francisco de Asís.                    Orden de los franciscanos.

Santa Clara.                                      Orden de las hermanas pobres de Santa Clara.

Santo Domingo de Guzmán          Orden de los predicadores.

San Ignacio de Loyola.                   Compañía de Jesús.

San Antonio María Claret.             Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María.

Santa Carmen Sallés.                      Concepcionistas Misioneras de la Enseñanza.

San Vicente de Paúl.                      Congregación de la Misión.

Santa Luisa de Marillac.                Compañía Hijas de la Caridad.

San Eugenio de Mazenod.             Misioneros Oblatos de María Inmaculada

San Juan Bosco.                                Sociedad Francisco de Sales.

San Juan de Dios.                            Hermanos Hospitalarios de San Juan de Dios.

                     San José de Calasanz.                     Orden de los clérigos regulares pobres de la Madre de Dios de las Escuelas Pías.

San Alfonso María de Ligorio.     Congregación del Santísimo Redentor.

Santa Joaquina Vedruna                Orden de las Carmelitas de la Caridad.

Santa Soledad Torres Acosta        Siervas de María.

                      San Juan Bautista de la Salle         Congregación de los Hermanos de las Escuelas Cristianas.

Santa María Micaela                       Congregación de las Adoratrices, Esclavas del Santísimo Sacramento y la Caridad.

                      San Camilo de Lelis                       Hermanos Ministros de los Enfermos y Mártires de la Caridad.

San Pedro Nolasco.                        Orden de la madre de Dios de la Merced.

San Bruno.                                       Orden los Cartujos.

San Marcelino de Champagnat.   Hermanos Maristas.

San Francisco de Paula.                 Orden de los Mínimos.

San Felipe Neri.                              Congregación del oratorio.

Santa Ángela de la Cruz.               Compañía de la Cruz.

                     Santa Teresa Jornet.                         Instituto de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados.

Santa Juana Jugan.                          Hermanitas de los pobres.

San Pedro Poveda.                          Institución teresiana.

Beato Manuel González.                Misioneras Eucarísticas de Nazaret.

Beata Teresa de Calcuta.                Misioneras de la Caridad.

Beato Carlos de Foucauld.             Hermanitos de Jesús

Saludo del presidente

Oración:

Gracias, Señor, por aquellos a los que llamas

a servirte como sacerdotes,
encomendándoles el cuidado de su comunidad
y la evangelización de quienes no te conocen.

Gracias por hacerles ministros tuyos,

atentos a las necesidades de todos,
con afán de servir y compromiso misionero.

Gracias por quienes, movidos por tu Espíritu,
viven con radicalidad el Evangelio como religiosos y religiosas.

Gracias por los que, con su oración comunitaria,
interceden sin cesar por toda la humanidad,
y por los que hacen de la actividad caritativa

un testimonio de tu amor y tu misericordia.
Gracias, Señor, por todas las vocaciones,
que, aquí y en los territorios de misión,
son signo de la vitalidad de tu Iglesia.

Que la libertad y entrega de sus vidas siga
mostrándonos que es bueno caminar contigo
para anunciar el Evangelio por toda la tierra.
Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.

1ª parte :        Mirar al pasado con gratitud.

Monición a la primera parte:

En sus orígenes se hace presente la acción de Dios que, en su Espíritu, llama a algunas personas a seguir de cerca a Cristo, para traducir el Evangelio en una particular forma de vida, a leer con los ojos de la fe los signos de los tiempos, a responder creativamente a las necesidades de la Iglesia. La experiencia de los comienzos ha ido después creciendo y desarrollándose, incorporando otros miembros en nuevos contextos geográficos y culturales, dando vida a nuevos modos de actuar el carisma, a nuevas iniciativas y formas de caridad apostólica. Es como la semilla que se convierte en un árbol que expande sus ramas.

Es oportuno que recordemos este Año los inicios y su desarrollo histórico, para dar gracias a Dios, que ha dado a la Iglesia tantos dones, que la embellecen y la preparan para toda obra buena (cf. Lumen gentium, 12).

Poner atención en la propia historia es indispensable para mantener viva la identidad y fortalecer la unidad de la familia y el sentido de pertenencia de sus miembros.

Que este Año de la Vida Consagrada sea también una ocasión para confesar con humildad, y a la vez con gran confianza en el Dios amor (cf. 1 Jn 4,8), la propia fragilidad, y para vivirlo como una experiencia del amor misericordioso del Señor; una ocasión para proclamar al mundo con entusiasmo y dar testimonio con gozo de la santidad y vitalidad que hay en la mayor parte de los que han sido llamados a seguir a Cristo en la vida consagrada.

De la carta apostólica del Papa Francisco para este año

Texto de Santa Teresa

Testimonio

Canto

Ubi caritas

Ubi caritas et amor,
ubi caritas Deus ibi est.

Texto de Santa Carmen Sallés

Madrid 30 de Mayo 1909, fiesta del Espíritu Santo

            “El Señor por medio de su Vicario en la tierra ha bendecido, ha alabado, ha cercado nuestro huerto, nuestra Corporación, guardemos vigilantes esa cerca para que en ella no penetre nuestro enemigo abriendo con el pecado algún portillo y cultivemos con afán y laboriosidad su sagrado recinto.

          Y defendida así la cerca, tratemos con verdadero ahínco de embellecer y adornar su interior. En ese delicioso recinto están las niñas, tiernas y delicadas flores que el Señor ha confiado a nuestro cuidado. Cual solícito jardinero velemos de día y de noche por ellas, sean nuestra ocupación cotidiana, el objeto de nuestros desvelos y de nuestros más tiernos cuidados, alimentémoslas a cada momento, con sanas lecciones, con provechosos consejos; infiltrémoslas el aroma de la virtud y de la honradez, arranquemos con prudencia y tino las malas yerbas, que son las pasiones, que a veces ponen su vida en peligro.

            Hijas mías; en medio de nuestro cercado se ostenta alegre, hermosa, inundada de luz celestial, poderosa, sabia e inmaculada brindándonos con sus gracias y su poder, animándonos con sus graciosas sonrisas, nuestra Madre María Inmaculada. Levantemos a ella con frecuencia la vista, mientras cultivamos nuestro jardín que ella nos dará sabiduría, ella nos dará virtud y ella nos dará poder para ir formando esas tiernas flores a imagen suya…”

Carmen de Jesús Sallés

Testimonio

Canto

Ubi caritas.

Ubi caritas et amor,
ubi caritas Deus ibi est.

2ª parte:         Vivir el presente con pasión.

Monición a la 2ª parte

La memoria agradecida del pasado nos impulsa, escuchando atentamente lo que el Espíritu dice a la Iglesia de hoy, a poner en práctica de manera cada vez más profunda los aspectos constitutivos de nuestro seguimiento.

La pregunta que hemos de plantearnos en este Año es si, y cómo, nos dejamos interpelar por el Evangelio; si este es realmente el vademecum para la vida cotidiana y para las opciones que estamos llamados a tomar. El Evangelio es exigente y requiere ser vivido con radicalidad y sinceridad. No basta leerlo (aunque la lectura y el estudio siguen siendo de extrema importancia), no es suficiente meditarlo (y lo hacemos con alegría todos los días). Jesús nos pide ponerlo en práctica, vivir sus palabras.

Jesús, hemos de preguntarnos aún, ¿es realmente el primero y único amor? Sólo si es así, podemos y debemos amar en la verdad y la misericordia a toda persona que encontramos en nuestro camino, porque habremos aprendido de él lo que es el amor y cómo amar: sabremos amar porque tendremos su mismo corazón.

De la carta apostólica del Papa Francisco para este año

Aleluya

Proclamación del Evangelio:

Lectura del santo Evangelio según San Juan 10,11-18.

En aquel tiempo dijo Jesús a los fariseos:

-Yo soy el buen Pastor. El buen pastor da la vida por las ovejas; el asalariado que no es pastor ni dueño de las ovejas, ve venir al lobo, abandona las ovejas y huye; y el lobo hace estrago y las dispersa; y es que a un asalariado no le importan las ovejas.

Yo soy el buen Pastor, que conozco a las mías y las mías me conocen, igual que el Padre me conoce y yo conozco al Padre; yo doy mi vida por las ovejas.

Tengo, además, otras ovejas que no son de este redil; también a ésas las tengo que traer, y escucharán mi voz y habrá un solo rebaño un solo Pastor.

Por eso me ama el Padre: porque yo entrego mi vida para poder recuperarla. Nadie me la quita, sino que yo la entrego libremente. Tengo poder para quitarla y tengo poder para recuperarla. Este mandato he recibido del Padre.
Palabra del Señor.

Aleluya

Homilía del Sr. Obispo

Silencio meditativo

Canto

Jesu JMJ

Exposición del Santísimo

Canto

Majestad

¡Majestad!

Adora a Su Majestad.

A Jesús

Sea gloria, honra y poder.

¡Majestad!

Reino y autoridad

Fluyen del trono

Hacia su pueblo, a El cantad.

Exaltad y proclamad

El nombre de Cristo

Magnificad, glorificad a

Cristo, el Rey.

¡Majestad!

Adora su majestad.

Jesús quien murió y se

Glorificó

De reyes es Rey.

Exaltad…

3ª parte:         Abrazar el futuro con esperanza 

Monición a la 3ª parte

Conocemos las dificultades que afronta la vida consagrada en sus diversas formas: la disminución de vocaciones y el envejecimiento, sobre todo en el mundo occidental, los problemas económicos como consecuencia de la grave crisis financiera mundial, los retos de la internacionalidad y la globalización, las insidias del relativismo, la marginación y la irrelevancia social... Precisamente en estas incertidumbres, que compartimos con muchos de nuestros contemporáneos, se levanta nuestra esperanza, fruto de la fe en el Señor de la historia, que sigue repitiendo: «No tengas miedo, que yo estoy contigo» (Jr 1,8).

“Esta dinámica del éxodo, hacia Dios y hacia el hombre, llena la vida de alegría y de sentido. Quisiera decírselo especialmente a los más jóvenes que, también por su edad y por la visión de futuro que se abre ante sus ojos, saben ser disponibles y generosos. A veces las incógnitas y las preocupaciones por el futuro y las incertidumbres que afectan a la vida de cada día amenazan con paralizar su entusiasmo, de frenar sus sueños, hasta el punto de pensar que no vale la pena comprometerse y que el Dios de la fe cristiana limita su libertad. En cambio, queridos jóvenes, no tengáis miedo a salir de vosotros mismos y a poneros en camino. El Evangelio es la Palabra que libera, transforma y hace más bella nuestra vida. Qué hermoso es dejarse sorprender por la llamada de Dios, acoger su Palabra, encauzar los pasos de vuestra vida tras las huellas de Jesús, en la adoración al misterio divino y en la entrega generosa a los otros. Vuestra vida será más rica y más alegre cada día”.

(Mensaje del papa para la jornada mundial de oración por las vocaciones 2015)

Silencio. Adoración.

Instrumental

Me basta

Me basta con saber que estás aquí,
Aunque no se te oiga respirar,
volando a lomos de una nube gris,
caminando de nuevo sobre el mar.

Me basta con saber que estás aquí,
aunque tardes un poco en regresar,
Tú dijiste que habrías de venir,
haz que no nos cansemos de esperar.

Me basta con saber que estás aquí
aunque no se te oiga respirar
y ni siquiera el corazón latir,
me basta con tu nombre pronunciar.

Me basta con saber que estás aquí,
preparándonos una eternidad,
aunque tengamos antes que morir,
para poder después resucitar.

Me basta con saber que estás mí
y que nada nos puede separar,
ni la angustia, ni el hambre, ni el sufrir,
ni el peligro, la espada o la precariedad.

Me basta con saber que estás aquí
y que eres el principio y el final,
que te obedece el tiempo y el sol sale para Ti,
que das orden al viento y deja de soplar.

Me basta con saber que estás aquí
 y que pronto nos hemos de encontrar
que nuestra travesía tiene un fin
y Tú estás esperando en la orilla del mar.
Me basta …

Canto

Nada te turbe

Nada te turbe, nada te espante

Quien a Dios tiene nada le falta

Nada te turbe, nada te espante

Sólo Dios basta

Nada te turbe, nada te espante

Quien a Dios tiene nada le falta

Todo se pasa

Dios no se muda

La paciencia todo lo alcanza

Nada te turbe, nada te espante

Quien a Dios tiene nada le falta

Nada te turbe, nada te espante

Sólo Dios basta

Peticiones.

- Te damos gracias y te bendecimos, Dios santo y fuerte, porque diriges con sabiduría los destinos del mundo y cuidas con amor de cada uno de los hombres.
No dejes de promover entre nosotros, hombres y mujeres consagrados a ti que sean reflejo de ese amor con que Tú nos cuidas.

KYRIE, KYRIE, ELEISON.

 - Tú nos invitas a escuchar tu Palabra, que nos reúne en un solo cuerpo, y a mantenernos siempre firmes en el seguimiento de tu Hijo.

Haz que tu Palabra sea escuchada en todos los rincones del mundo, y que tu llamada a seguirte se haga siempre nueva en nuestro interior.
KYRIE, KYRIE, ELEISON.

 - Sólo Cristo es el camino que nos conduce hacia ti, Dios invisible, la verdad que nos hace libres, la vida que nos colma de alegría.

Orienta hacia ti los pasos de quienes buscan el camino de su vida, para hacerlos libres ,felices y entregados.
KYRIE, KYRIE, ELEISON.

 - Te glorificamos, Padre Santo, porque estás siempre con nosotros en el camino de la vida, sobre todo cuando Cristo, tu Hijo, nos congrega para el banquete pascual de su amor.

Continúa manifestándote especialmente a través del testimonio de vida de aquellas personas a quienes eliges para presidir el banquete pascual de tu amor en el ministerio sacerdotal.
KYRIE, KYRIE, ELEISON.

- Como hizo en otro tiempo con los discípulos de Emaús, Cristo nos explica las Escrituras y parte para nosotros el Pan.

Abre nuestros oídos a tu Palabra y fortalécenos con tu Pan para descubrir en todo momento lo que quieres de nosotros.
KYRIE, KYRIE, ELEISON.

 - Ante toda miseria humana, ante el hermano solo y desamparado y ante quien se siente explotado y deprimido.

Danos entrañas de misericordia, inspíranos el gesto y la palabra oportuna y ayúdanos a mostramos disponibles ante tanta necesidad que precisa de una respuesta generosa. Bendice muy especialmente a los cristianos que son perseguidos.

KYRIE, KYRIE, ELEISON.

Padrenuestro

Canto de despedida

SERÉIS MIS TESTIGOS 

SERÉIS MIS TESTIGOS, TESTIGOS DEL AMOR.
SERÉIS MIS TESTIGOS, TESTIGOS DE MI AMOR.
SERÉIS MIS TESTIGOS, TESTIGOS DE LA PAZ.
SERÉIS MIS TESTIGOS, TESTIGOS DE MI PAZ.

Testigos de confianza, testigos del perdón,
testigos de esperanza, cada cual desde su don,
testigos de alegría, la alegría del Señor.
ESTRIBILLO.

Testigos de la Pascua, testigos de la Cruz.
Testigos de la Gracia, y testigos de la luz.
Testigos de alegría, la alegría de Jesús.
ESTRIBILLO.

Testigos de María, de su maternidad.
Testigos de María: «Hágase tu voluntad».
Testigos de alegría, de alegría y humildad.
ESTRIBILLO.

Testigos de obediencia, de entrega en libertad.
Testigos de paciencia, de escucha y de bondad.
Testigos de alegría, de alegría y de verdad.
ESTRIBILLO.