Jornadas mundiales de Oración por las Vocaciones-Vigilias


EMPUJADOS POR EL ESPÍRITU: “AQUÍ ESTOY, ENVÍAME”

Canto de Entrada: Here I am Lord

Here I am Lord

Is it I Lord?

I have heard you calling in the night

I will go lord

If you lead me

I will hold your people in my heart

Salmo responsorial

Ubi caritas, et amor. Ubi caritas, Deus ibis est.

El Señor es mi Pastor

nada de falta;

en verdes praderas

me hace recostar;

 

Me conduce hacia fuentes tranquilas,

y repara mis fuerzas;

me conduce por el sendero justo

por el honor de su Nombre.

 

Aunque camine por cañadas oscuras,

nada temo porque Tú vas conmigo,

tu vara y tu cayado me sosiegan.

 

Preparas una mesa para mi

enfrente de mis enemigos,

me unges la cabeza con perfume

y mi copa rebosa.

 

Tu bondad y misericordia me acompañan

todos los días de mi vida,

y habitaré en la casa del Señor

por años sin término.

Ubi caritas, et amor. Ubi caritas, Deus ibis est.

Evangelio: Jn 10. 1-10

Aleluia, aleluia, aleluia, aleluia

En verdad, en verdad os digo: el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por otra parte, ese es ladrón y bandido; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. A éste le abre el guarda y las ovejas atienden a su voz, y él va llamando por el nombre a las ovejas y las saca fuera. Cuando ha sacado todas las suyas camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz: a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños”.

Jesús les puso esta comparación pero ellos no entendieron de que les hablaba. Por eso añadió Jesús: “En verdad, en verdad os digo: Yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes de mí son ladrones y bandidos; pero las ovejas no los escucharon. Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos. El ladrón no entra si no para robar y matar y hacer estragos; Yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante.”

Aleluia, aleluia, aleluia, aleluia

Homilia

Canto: Me basta

Me basta con saber que estás aquí,

Aunque no se te oiga respirar,

volando a lomos de una nube gris,

caminando de nuevo sobre el mar.

 

Me basta con saber que estás aquí,

aunque tardes un poco en regresar,

Tú dijiste que habrías de venir,

haz que no nos cansemos de esperar.

 

Me basta con saber que estás aquí

aunque no se te oiga respirar

y ni siquiera el corazón latir,

me basta con tu nombre pronunciar.

 

Me basta con saber que estás aquí,

preparándonos una eternidad,

aunque tengamos antes que morir,

para poder después resucitar.

 

Me basta con saber que estás mí

y que nada nos puede separar,

ni la angustia, ni el hambre,

ni el sufrir, ni el peligro, la espada o la precariedad.

 

Me basta con saber que estás aquí

y que eres el principio y el final,

que te obedece el tiempo y el sol sale para Ti,

que das orden al viento y deja de soplar.

 

Me basta con saber que estás aquí

y que pronto nos hemos de encontrar

que nuestra travesía tiene un fin

y Tú estás esperando en la orilla del mar.

 

Me basta con poder decir que sí,

y darte mi permiso para entrar,

que tu palabra se haga carne en mí

y que sea cumpla así en todo Tu voluntad.

 

Me basta si al morir puedo decir

que todo se ha cumplido y exhalar

el último suspiro inclinándome hacia Ti

para rendir mi espíritu y luego volar.

 

Me basta porque sé que si te basta a Ti

me bastará aquel día poder escuchar

que pronuncias mi nombre para bendecir

y olvidas todo lo que pude hacer de mal.

Me bastará.

Preces

R./ Te rogamos, óyenos

  • Tú, que por la Encarnación quisiste abrir el horizonte de la vida familiar a la plenitud de tu amor, acepta el amor de las familias como terreno fecundo en el que broten las vocaciones a los diversos estados de la vida cristiana. R./
  • Guarda Señor en este nuevo día a los sacerdotes y ministros de tu Iglesia, y haz que su fidelidad y ejemplo sirvan de testimonio y llamada para muchos jóvenes. R./
  • Manda, Señor trabajadores a tu mies, para que tu nombre sea conocido en el mundo. R./
  • Padre de Bondad, que aceptaste la ofrenda de tu Hijo, suscita, en nuestras parroquias, jóvenes dispuestos a dar su vida por ti en servicio a sus hermanos. R./
  • Te pedimos Señor por los Seminarios Menores, Mayores y Noviciados, que los jóvenes que allí se preparan vivan con gozo y generosidad su formación. R.
  • Dios misericordioso que entregaste a tu Hijo único para salvar a los hombres, suscita tu generosidad en el corazón de los padres cristianos para que con gozo permitan a sus hijos poder seguir la vocación al sacerdocio o a la vida consagrada. R./

Padrenuestro

Canto de reserva: Majestad

Majestad, adora a su majestad.

A Jesús sea honra, gloria y poder.

Majestad, reino y autoridad,

luz y esplendor, manda a su pueblo a Él cantad.

 

Aclamad y proclamad

el Nombre de Cristo.

Magnificad, glorificad

a Cristo el Rey.

 

Majestad, adora a su majestad.

Cristo murió, resucitó

y de reyes es Rey.

Canto a la Virgen: Himno de la Almudena

Salve, Señora de tez morena

Virgen y Madre del Redentor

Santa María de la Almudena

Reina del Cielo, Madre de amor.

Santa María de la Almudena....

Reina del Cielo, Madre de amor.

 

Tú que estuviste oculta en los muros

de este querido y viejo Madrid,

hoy resplandeces ante tu pueblo,

que te venera y espera en ti.

 

Salve, Señora de tez morena...

 

Bajo tu manto, Virgen sencilla

buscan tus hijos la protección.

Tú eres patrona de nuestra Villa,

Madre amorosa, Templo de Dios

 

Salve, Señora de tez morena...